César Hildebrandt Blog

agosto 22, 2007

Limpiando una comisión

Filed under: Artículos — cesarhildebrandt @ 8:45 pm

(La Primera) Limpiando una comisión
Esta columna que generalmente está dedicada a denunciar admite hoy, como lo ha hecho en otras ocasiones, que hay instituciones y personas que luchan por hacer bien las cosas.

Tras la denuncia de que la Comisión de Fiscalización del Congreso iba a ser esterilizada con la presencia de Menchola (el de la señorita Kú), el fujimorista Pando (el de la señorita Reátegui Prado), y la aprista Tula Benites (la del señorito Cuadros Noriega), las bancadas han reaccionado, los portavoces se han avergonzado y las decisiones han corregido tamaño desvarío.

Resulta entonces que, gracias también a la presión resuelta del presidente del Congreso, sale de la Comisión de Fiscalización este trío de joyas de la farándula parlamentaria. Respecto de Francisco Escudero, de la UPP, se han considerado dos cosas: primero, que la denuncia penal abierta en Trujillo ha sido ya desestimada por el Poder Judicial; y, en segundo lugar, que el gesto aquel de zamparse a la oficina de Edgar Villanueva fue, en todo caso, un pecado venial de parroquiano angurriento. Puede discutirse esto último, pero lo cierto es que el tal Escudero no tiene abierto un proceso en el Congreso, como sí lo tienen los tres defenestrados.

En todo caso, de cuatro, tres. De tres villanos de la cundería, de tres vivazos (as) criollazos (as), se ha salvado la comisión encargada de velar por el honor del Congreso.

El Congreso, al que el Ejecutivo siempre ha querido masacrar a pesar de lo funcional que le resulta, demuestra con esto que tiene mucha más capacidad de reacción de lo que suponíamos y que su relación con la prensa no es la de un paranoico bonapartista –que todo lo ve mezquindad concertada y conspiración a dúo– sino la de un poder que reconoce que, al igual que la prensa, se puede equivocar.

Porque la rectificación, doctor García Pérez, no degrada sino que enriquece. Usted llegó a decir alguna vez que el peor error de su carrera política había sido confiar demasiado en los demás. Cuando me dijo eso, en un set de televisión, sentí vergüenza ajena. Pensé: ¿Y la hiperinflación? ¿Y Enci? ¿Y la corrupción que galopaba al lado de los diarios cambios de precios? ¿Y El Frontón? ¿Y etcétera?
Pensé: ¿Qué clase de ego hidráulico hay que tener para decir que uno confió demasiado cuando los millones que confiaron en uno fueron defraudados?

Y ahora mismo, doctor García: insiste usted en atarantar a los periodistas extranjeros con modales de cachaco. Y, claro, uno se pregunta: ¿Por qué tanta amabilidad con los chilenos y tanta bronca con la prensa española? ¿Y por qué tantas concesiones millonarias a la Telefónica y tanto maltrato a los bomberos españoles que no cobran? Y, claro, uno también recuerda que usted, hasta ahora, no le ha dicho a los millones que le votaron por su centroizquierdismo sereno y maduro por qué se volvió, a las 24 horas de elegido, el derechista joseantoniano que es hoy. ¿Es que el pueblo no se merecía una explicación? Pues no, dirá usted, señor doctor. Pero a nosotros, modestamente, nos parece que sí, que los ingenuos que vieron en usted a un socialdemócrata escarmentado y al borde de la sabiduría –y que ahora ven en Palacio a un Toledo estirado e inteligente en castellano, como se dice en las notarías– sí se merecían una aclaración veloz, como esa que tuvo usted la valentía de encarar cuando lo del niño prodigioso del que no nos había contado por las buenas.

No culpe a la prensa de todo, señor presidente. Haga como el Congreso: rectifique algunas cosas. Saque usted a esa ministra que anda siempre ocupada con la Telefónica. Reconozca que Indeci ha sido parte de la catástrofe. Admita que su desinformación inicial tiene responsables. No siga diciendo que todo anda bien en Pisco y que sólo los periodistas se empeñan en decir lo contrario. ¿O es que el autismo resulta inexorable en quienes gobiernan nuestras repúblicas del sur? ¿O es que se critica a Chávez pero al mismo tiempo, y secretamente, se le envidia?

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1 comentario »

  1. El congreso sigue siendo una guarida de mafiosos.

    Comentario por Peru Re - Evolución — septiembre 1, 2007 @ 5:59 pm | Responder


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