César Hildebrandt Blog

enero 17, 2007

Bandada de cuervos

Filed under: Artículos — cesarhildebrandt @ 5:56 am

(La Primera) Bandada de cuervos
James Brown murió hace tres semanas. Hasta ahora, sin embargo, no puede ser enterrado y yace, embalsamado dentro de un féretro sellado al vacío, en su casa de Beech Island, Carolina del Sur. Unos guardias de seguridad custodian el cadáver y un aire acondicionado de helarse trata de demorar su deterioro.

Como perros hambrientos, sus hijos múltiples, sus variadas esposas, los abogados al tanto por ciento, batallan por quedarse con alguna presa del botín funerario mientras el cuerpo de Brown ha pasado del rosáceo del maquillaje mortuorio al marfil de la momificación que ya ha empezado.

El abogado Buddy Dallas ha cerrado la casa del rey del soul bajo el argumento de que su aparente viuda Tomy Rae Hinnie no es su viuda. Arguye que Hinnie, que era corista de la banda y que ahora tiene 36 años, se casó con Brown estando todavía casada y que, por lo tanto, no tiene ningún derecho sobre la vasta herencia en disputa. Además, acaba de sonreír al enterarse de que el testamento del músico del peluquín lacio y las botas con un toque diamantino, excluye a Hinnie y a su hijo de cinco años de edad.

Pocos recuerdan en estos días carroñeros que este verdadero innovador de la música negra norteamericana nació en una choza de Georgia, fue abandonado por su madre, criado por una tía que regentaba una posada de putas y obligado por el hambre a apañar algodón siendo un niño y, algunas veces, más tarde, a robar accesorios de automóviles.

Debutó como delincuente en forma a los 13 años con un robo a mano armada, estuvo tres años en un reformatorio y otros tres en la cárcel central de Georgia. Su opción era convertirse en un canalla profesional o intentar la música que siempre le había apasionado pero de la que la miseria lo había alejado.

A los veinte años empezó, entonces, su carrera musical y la acumulación de esa fortuna que ahora no lo deja descansar en paz. Dicen los entendidos que su mejor contribución a la música fue el funk, sustrato noble de la innoble música disco y abuelo del callejero hip-hop. Pero toda su formación de autodidacto terco empezó en las iglesias bajo la influencia del gospel, hermano mayor del soul.

Los que lo conocieron dicen también que en su esplendor, y, a pesar del éxito y de los millones que sus grabaciones produjeron, Brown nunca dejó de echar de menos a la madre que no tuvo, al padre semivago que lo entregó a una tía tratante de negras y, en fin, a la infancia que la miseria le robó sin remedio.

Alguna vez Brown, que tenía borracheras muy malas y euforias muy agresivas por la coca, le pegó una tunda a su mujer, Hinnie, y fue a la cárcel por ello y por posesión de drogas. Hace unos días, Hinnie se apareció en el programa de Larry King y confesó que sí, que le pegaba, que se pegaban, “pero sólo porque somos muy apasionados”. Hinnie no sólo ha confesado eso: ha hablado de las dentaduras postizas de Brown –varias, por si acaso– y de sus incompetencias sexuales a causa de una próstata irritada. Como se ve, la ex corista de la banda es una divertida fronteriza.

Como si todo esto fuera poco ha salido una vieja secretaria de Brown a demandarlo por 106 millones de dólares, acusándolo de haberla violado, pistola en mano, en 1988.
“Todo se arregla bailando”, dijo alguna vez Brown.

Si supiera qué banda de cuervos danza alrededor de sus restos habría dejado las cuentas más claras y pagado más impuestos. Sí, porque el fisco del tío Sam también revisa papeles para ver qué tajada del cadáver se lleva a sus arcas.

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20 comentarios »

  1. felicitaciones al administrador del blog por retomar la publicación de los articulos de César. Esperemos que no se pierda nuevamente.

    Saludos y vsisten la web no oficial de César en http://www.geocities.com/cesarperiodista/ o http://www.cesarhildebrandt.tk

    Comentario por Julio — enero 17, 2007 @ 4:08 pm | Responder

  2. Nueva etapa, nuevos bríos…

    Comentario por Milo — enero 19, 2007 @ 12:52 am | Responder

  3. QUE PASO DON CESAR ! UD. EXPLICABA LO DEL DESPIDO DE COLEGAS EN ESTE DIARIO QUE INSPIRA RESPETO?? EL CLAN WONG, NO ES CAPAZ DE MANTENER UNA PRENSA DE OPINION ??, QUE LASTIMA, SI ESTO FUERA CIERTO! EN LOS 90’S SE HABLABA DE 7 SUELAS ASOCIADO CON LOS WONG, SERIA QUIZAS ESTO CIERTO??, PUéS LOS SUPERMERCADOS CRECIERON COMO ESPUMA, DOLARES MUC ?? O AYUDAS EXTRAORDINARIAS ??
    ESPERANDO VOLVER A LEERLO, LE MANDO UN GRAN SALUDO Y SIGA NOMAS !

    Comentario por José Antonio — enero 19, 2007 @ 6:48 am | Responder

  4. tOMADO DEL BLOGG EL UTERO DE MARITA !!
    LA LEY DE LA MORDAZA EN LA NEODICTADURA ALANISTA !!!
    OTROSIDIGO:
    Y EL HALLAZGO EN “LOS CABITOS” LA FOSA COMUN Y EL HORNO CREMATORIO????
    PORQUE TODO EL PERU TIENE QUE PAGARLE UN TREN ELECTRICO A LIMA, SI LIMA ESTA EN FRANCA OPOSICION AL RESTO DEL PAIS ( SEGUN EL VOTO DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES) ””
    la pera madura caera !!

    ¿Qué pasa en La Primera?
    Escrito por ocraM el 18.01.2007 | politica, periodismo
    Una decena de periodistas renunció hace unas horas al diario La Primera, de propiedad del empresario pirotécnico Ricardo Wong, amigo de Alan García.

    El director Enrique Sánchez Hernani, el subdirector Manuel Valencia y el editor de política Daniel Yovera encabezan la lista de los renunciantes.

    El equipo no duró ni tres meses. En noviembre, cuando Hildebrandt regresó al diario (después de renunciar en medio del escándalo de Federico Danton), Wong les garantizó completa autonomía. Y, como pueden ver en la portada adjunta, cumplió: el diario adquirió una posición independiente y el dueño no interfirió en la línea editorial.

    (Bueno, cumplió a medias: Wong utilizó una portada de La Primera para ajustar cuentas con un competidor suyo)

    Pues bien, en las últimas semanas empezó a cambiar la situación. Algunos de los periodistas más críticos sufrieron recortes de sueldo y, según me cuentan, esta semana Wong convocó a sus trabajadores y les dijo, con todas sus letras, que ya no quería más portadas contra el gobierno.

    Resultado: en estos momentos Wong archivando unas diez cartas de renuncia.

    Se comenta que el remplazo de Sánchez Hernani será un periodista cuya carrera se ha forjado en los predios de Expreso y La Razón. Como para que se hagan a la idea de cómo será la cosa.

    ¿Y Hildebrandt? Parece que quieren aburrirlo con el cuento de los “recortes económicos”. Habrá que ver.

    Comentario por José Antonio — enero 19, 2007 @ 6:55 am | Responder

  5. Bueno siempre leo a hildebrandt y es una lastima que nuevamente lo intenten callar. Solo con un gobierno corrupto como el actual se puede llegar a estos extremos. Espero que este espacio continue y sea tambien de caracter informativo que es lo que necesitamos mas ahora. ¿Periodicos television? ya solo hay basura, gracias a Dios o a Torvalds (uso linux porsiaca) es que puedo enterarme la verdad por internet. Me pregunto como estaran aquellos cerebros que no tienen acceso a esto. Saludos. Moises

    Comentario por Moises — enero 19, 2007 @ 8:20 am | Responder

  6. opinen sobre brown

    DESUBICADOS !!!!!!!!!!!!!!!!!

    BROWN VIVIRA EN LA MEMORIA

    Comentario por gigio — enero 20, 2007 @ 12:53 am | Responder

  7. ver http://alangarcia.itgo.com/ la pena de muerte !! mas razones contra la CIDH ? lo dejo a su buen juicio!

    Comentario por José Antonio — enero 20, 2007 @ 6:30 pm | Responder

  8. Ojala que dure César Hildebrandt en la Primera, despues de la salida de periodistas independientes.Es necesario, para los amantes de la libertad periodistica, que César se mantenga siquiera en este medio ya que si manda al diablo al “pirotecnico” y responsable de la masacre de “mesa redonda”, nos quedaremos sin sus acertados comentarios que día a día le dedica a esta gavilla de políticos.
    Gracias

    Comentario por Ivan Casquier — enero 23, 2007 @ 12:54 am | Responder

  9. De que DEMOCRACIA se puede hablar en el Peru….que podemos esperar si desde la epoca de la conquista, existe la corrupcion en todo el sentido de la palabra, ese fue el legado dejado por los españoles.

    Pensaria que “NO OCIOSIDAD” ” NO ROBO” “NO MENTIRA” habria sido un mejor legado…el Incaico.

    El cambio real ocurrira, cuando valientes se pongan bien los pantalones y digan HASTA AQUI! pero con un proposito real y no para seguir en lo mismo.

    Comentario por Estrella — enero 23, 2007 @ 9:57 pm | Responder

  10. TOMADO DE PERU21, 24.01.2007, PARA LOS MAFIOSOS ESTO DEBE PARECER SUBVERSIVO, YA LOS TILDARAN DE TERRORISTAS JAJAJAJAJA! NO LES DIJE EL LOCO COMIENZA A PERDER EL PASO, YA NO SE ACUERDA DE LO QUE HIZO !! Y SU LACAYO VELASQUEZ QUESQUEN EN SU AFAN ENFERMIZO CONTRA EL PRESIDENTE TOLEDO………
    YA VAN A COMENZAR A EXTRANHAR AL CHOLO !!!

    Gobierno de García se allanó en proceso por La Cantuta
    Por Zarella Sierra Peralta

    García se allanó, al igual que Toledo, a la demanda por La Cantuta. (Foto: Sulsba Yépez)

    4Aunque no se agotó la vía interna, Estado peruano reconoció su responsabilidad.
    4Para Juan Sheput, existe un evidente doble discurso del mandatario y su entorno.

    Uno de los fundamentos esgrimidos por el congresista aprista Javier Velásquez Quesquén para justificar la denuncia constitucional que planteó contra Alejandro Toledo por el caso Castro Castro es que el ex presidente violó el artículo 205 de la Constitución, que señala que, una vez agotada la jurisdicción interna, se podrá recurrir a los tribunales internacionales. Pero sobre la base de este sustento, el presidente Alan García podría correr la misma suerte.

    En setiembre de 2006, dos meses después que asumiera el mando del país, el presidente, a nombre del Estado, reconoció ante la Corte de San José la violación de los derechos humanos de los nueve estudiantes y de un profesor de la Universidad La Cantuta. A través de un escrito, el jefe de Estado se comprometió, además, a cumplir con sus obligaciones internacionales.

    “El presidente de la República del Perú hace llegar su saludo a la honorable Corte Interamericana de Derechos Humanos, reunida en esta oportunidad para revisar el caso La Cantuta. El Estado peruano lamenta profundamente la suerte que corrieron este grupo de peruanos, nueve estudiantes y un profesor, y, al reiterar su pesar por el dolor causado a sus familias, también desea ratificar su compromiso de cumplir con sus obligaciones internacionales”, dice la misiva leída ante el tribunal por el agente peruano Iván Bazán Chacón.

    OPORTUNISMO EN ESCENA. Hace unos días, el presidente García no escatimó palabras para criticar a Toledo por haber aprobado el allanamiento parcial del Estado a la demanda planteada por el caso Castro Castro, cuando aún existe un proceso penal en marcha.

    Desde “política ciega” hasta “gravísimo error” fueron los términos utilizados por el líder aprista. Pero los mismos calificativos podrían emplearse en su contra, pues fue durante su gestión que se admitió el allanamiento parcial en el caso La Cantuta, en el que tampoco se agotaron las instancias internas. Si bien la primera comunicación del Estado peruano aceptando el allanamiento parcial al caso se presentó el 21 de julio de 2006, en los últimos días del gobierno de Toledo, en los alegatos posteriores el gobierno de García tuvo la posibilidad de cambiar esta postura y desestimar el reconocimiento a la demanda, pero no lo hizo.

    Para Juan Sheput, es evidente el doble discurso del mandatario y su entorno pues, mientras que por un lado se escuda en el fallo de Castro Castro para denunciar al ex presidente Toledo y promover el alejamiento del Estado de la competencia de la Corte de San José, por el otro oculta el reconocimiento en el caso La Cantuta.

    “Los integrantes del Gobierno no quieren hablar del caso La Cantuta porque ahí se habla de imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, y Alan García tiene miedo a que la Corte emita una sentencia en la que se le responsabilice de delitos de esa naturaleza”, refirió a Perú.21.

    Para Sheput, la actitud del Gobierno evidencia asimismo una alianza entre el fujimorismo y el aprismo, lo que se traduce -explicó- en la intención de sus representantes de desprestigiar al tribunal supranacional que, en el caso específico de Castro Castro, responsabilizó a Alberto Fujimori por la matanza ocurrida en mayo de 1992.

    Comentario por José Antonio — enero 24, 2007 @ 5:07 pm | Responder

  11. boda hitlerman-olivera la escoba muerta

    “Qué vergüenza: el Perú le comunica a la OEA su insatisfacción por el fallo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que condenó al genocida japonés por la masacre de senderistas rendidos en el penal Castro Castro”. Qué vergüenza que un periodista como Hildebrandt reduzca de un modo simplón y rastrero la sentencia de la Cidh. El título de su columna de hoy en La Primera (muchos tontitos alucinaban que también había renunciado del mencionado diario), bien podría llamarse: Boda Hildebrandt-Olivera. Los dos destilan veneno, odio y racionalidad bilial. NO CONFUNDA A LOS LECTORES SEÑOR HILDEBRANDT, lo que el gobierno está comunicando es sencillamente esto: QUE LOS ACTOS DE GOBIERNO DE UN DICTADOR COMO FUJIMORI (al que usted le da en su columna la talla de estadista) NO ENCARNA A LA VOLUNTAD DEL PUEBLO Y DEL ESTADO.

    http://savgnorte.blogspot.com/2007/01/boda-hildebrandt-olivera.html

    Comentario por franz — enero 24, 2007 @ 10:23 pm | Responder

  12. Que bueno que se puede leer a Hildebrandt nuevamente, es todo un exito y un verdaero acierto a la administracion de este Blogg.

    SIga adelante maestro de la pluma.

    Comentario por COR — enero 25, 2007 @ 4:12 pm | Responder

  13. …pero si James Brown hubiese sido amigo de Bush…..todo hubiese sido un ¡que se pudra ese ladrón criado entre putas!

    Comentario por Rodrigo de Piérola — enero 25, 2007 @ 6:43 pm | Responder

  14. Amigo administrador del blog,porque porque te has quedado dormido otra vez, vamos tómate un revitalizante y poné al dia los artículos tan leidos y apreciados de nuestro amigo (insuperable)periodista

    Comentario por decimocuarto — enero 26, 2007 @ 6:00 pm | Responder

  15. “la derecha no tiene autoridad moral alguna para hablar de democracia.”
    (El chato Hildebrandt)

    Lo dice quien en nombre de ella participó entusiasta de su destrucción por parte del régimen velasquista integrando el SINAMOS (Sistema Nacional de Movilización Social) para publicitar los logros y bondades del régimen, tal como Fujimori lo hacía con su prensa tomada.

    Pero el problema no es quien dice qué o si tiene autoridad moral para ello o no, pues se supone que en la democracia existe la llamada “libertad de expresión” que nos invita a valorar las ideas sin quedarnos en la superficialidad del juicio ad hominem. El asunto es el concepto de democracia que se maneja este señor.

    Tipos como Hildebrandt creen que sólo ellos y los suyos -la izquierda- pueden hacer democracia. Tremenda contradicción que se evidencia en la feroz metida-al-saco de todo aquel que por condición y/o convicción “no pertenezca al pueblo”: ¿Eres rico? Eres cleptócrata ¿Eres católico o creyente? Eres conservador y retrógrado ¿Eres empresario? Eres un explotador ¿Crees en el principio de autoridad y el respeto a las leyes? Eres un fachista.

    ¿Para qué perder el tiempo en comprensiones socio-históricas sobre estos complejos fenómenos humanos para establecer puntos de encuentro o negociación? La cosa es sencilla: no son humanos, son de la derecha y punto. A ellos sólo les cabe someterse o ser purgados. Y todo esto en nombre de la humanidad.

    Cada vez que leo o escucho al chato parece que estoy presenciado el unipersonal teatral de un personaje herido y agonizante que se desgarra la vestiduras, maldiciendo a su victimario en el postrer suspiro. Créame señor chato: a mí no me impresiona ver que haga tiritas de su ternito burgués.

    Comentario por Guille da Maus — enero 26, 2007 @ 11:07 pm | Responder

  16. ¡QUE HA PASADO CON CHILE! TRISTE EL PAPEL DEL GOBIERNO PERUANO Y DE SU CANCILLERIA. ¿DÓNDE ESTAN TODOS? NO SE OYE AL PRESIDENTE DAR UNA RESPUESTA ENÉRGICA AL RESPECTO. Y EL MAITRE DE PALACIO, JOSE ANTONIO GARCIA BELAUNDE, SALIÓ AYER EN LOS NOTICIEROS CON CARA DE SUSTO PARA DECIR QUE EL PROBLEMA ESTABA RESUELTO. ¿QUÉ? EL CANCILLER GARCÍA BELAUNDE, QUIEN IGNORA LO QUE QUIERE DECIR RELACIONES EXTERIORES, ESTÁ PINTADO EN LA PARED. FUÉ EL MISMO TRIBUNAL CONSTITUCIONAL DE CHILE EL QUE TUVO QUE DECIRLE NO A LAS PRETENSIONES DE LA BACHELET. ¿Y NUESTRA CANCILLERIA? NADIE SABE QUÉ HACEN Y DÓNDE ESTÁN.
    ¿Y QUÉ ESTÁ PASANDO EN CHANCHAMAYO QUE LA AYUDA GUBERNAMENTAL NO LLEGA? MIENTRAS EL PRESIDENTE SE TOMA FOTOS AQUÍ EN LIMA CON SUS AYAYEROS Y LUCE VISIBLEMENTE FELIZ, NUESTROS HERMANOS DE CHANCHAMAYO ESTÁN PRACTICAMENTE EN LA RUINA Y CON EL PELIGRO DE ALUVIONES Y EL RIESGO PARA SUS VIDAS. Y TODAVÍA TIENEN EL CINISMO DE PEDIRLE POR ENÉSIMA VEZ AYUDA A LA CIUDADANÍA. SI HACE APENAS UN MES NOS ESQUILMARON CON EL CUENTO DEL PROGRAMA “SEMBRANDO”. Y A PROPÓSITO ¿EL PROGRAMA “SEMBRANDO” NO SERÍA DE MUCHA AYUDA EN ESTOS MOMENTOS DE DOLOR PARA CHANCHAMAYO? ¿DONDE ESTÁ LA PRIMERA DAMA PILAR NORES Y SU “NOBLE LABOR SOCIAL”? ¿DÓNDE ESTÁ LA “ALTÍSIMA DIGNIDAD” DE LA “ESPOSA” DE NUESTRO ACTUAL MANDATARIO? “…LA SEÑORA PILAR ESTÁ AQUÍ Y CIERTAS COSAS NO LE LLEGAN…” AFIRMÓ NO HACE MUCHO SU “ESPOSO” PONIENDO EL BRAZO EN ALTO. TAL VEZ SE REFERÍA A QUE EL SUFRIMIENTO DE SUS NO COMPATRIOTAS A ELLA NO LE LLEGAN, LE RESBALAN. A ESTAS HORAS IMAGINAMOS A LA NOBLE, DESINTERESADA, HUMANITARIA (SOBRE TODO HUMANITARIA, EXIGIENDO LA PENA DE MUERTE) Y MUY HONRADA CORDOBESA – DE ARGENTINA, NO ESPAÑA- CONTANDO DÓLAR POR DÓLAR LOS MAGNÍFICOS DONATIVOS QUE EL PERÚ Y EL MUNDO DEPOSITARON -Y SIGUEN DEPOSITANDO- CÁNDIDAMENTE PARA SU ONG. OJALÁ ÉSTOS SEAN MUY PROVECHOSOS PARA SUS REALES Y MUY ENCUBIERTOS BENEFICIARIOS. SI LA FAMILIA CRECE DE LA NOCHE A LA MAÑANA, Y LO QUE SE CREÍA QUE ERAN CINCO SE CONVIERTEN EN SEIS, HAY QUE PENSAR EN EL FUTURO ¿NO LO CREEN?

    Comentario por zoilita_19 — enero 27, 2007 @ 4:47 pm | Responder

  17. Simepre es enriquecedor leer a don Cesar, felicito al admisnistrador de este espacio le rogaria que este atento a todos los comentarios de este buen periodista. Lo invito a leer mi espacio.
    Gracias

    Comentario por periodismoya — enero 30, 2007 @ 2:18 am | Responder

  18. James brown solo lo conocia por la cancion de la pelicula de rambo.. q se disputen como aves rapazaces la fortuna me parece como se disputan los cargos en la municipalidad de tacna los amigos de luis torres cuando gano las elecciones jjaj y demas partidos

    Comentario por carlos — febrero 1, 2007 @ 5:44 pm | Responder

  19. La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    La fiesta del toreo es un arte, en el que toro y toreo se retan en las tardes de sol y moscas en un duelo de titánics en dónde el animal pone la bavura y el hombre la razón y el conocimiento. Desde esta perspectiva, y partiendo de la base de que el toro suifre pero el hombre también, es importante hablar y, lógicamente, saber de qué se habla. De lo contrario, es mejor callarse y marchar discreta y sigilosamente. Así evitaremos que se nos tache de ignorantes.

    Hace unos años, el Ajuntament de Barcelona ya intentó suprimir la fiesta de los toros en esa ciudad, y no lo consiguió. Ni lo conseguirá ningún politico que lo intenté.

    Aquella propuesta olía mal. Tan maloliente que casi me atrevería a decir que tras aquella decisión tan estúpida como trasnochada se encontraban los acólitos y simpatizantes de cierto líder político catalán (si es que se le puede calificar así, que lo dudo) de gafas rancias y bigote ajado.

    ¿Qué pretendían?, ¿Acaso aspiraban a convencernos de algo? Barcelona es una ciudad envidiable, sana y saludable… pero de ahí a que a los taurinos nos intentará vender esa moto va un abismo.

    Porque… una cosa es recomendar y otra prohibir. Basta recordar el Mayo de 68…Aconsejen, opinen, adviertan, pero, por favor, prohibido prohibir. Y menos todavía un espectáculo con una sabrosa tradición de más de dos siglos como es el arte de Cúchares.
    A ésos que se autodenominan anti taurinos, defensores a ultranza de los animales, ecologistas y no sé que más zarandajas, me gustaría preguntarles por qué no boicotean, por ejemplo, las peleas de gallos tan populares en las Islas Canarias, o la caza de ballenas y focas en distintas partes del mundo. Pero no. Callan y otorgan.

    Sepan ustedes que la existencia de la raza de toro de lidia va intrínsecamente ligada a la existencia de la Fiesta. O sea, sin toros, se acabó la fiesta. El toro bravo, ese animal bello y fiero, arrogante y bravo, viene al mundo en las dehesas castellanas, extremeñas o andaluzas con una exclusiva misión: retar al hombre en la plaza al son de un baile de titanics, como decía antes. Todo se vuelve tragedia y poder, fuerza y dominación.

    No perdamos la perspectiva. El toro bravo desafía al hombre en la plaza. Y este hombre, a veces de oro, otras de plata, se arriesga y se juega su vida cada tarde. Como reza la oda, a las cinco en punto en las tardes de sol y moscas.

    No sólo, pues, en esta bella tragedia sufre y padece el toro de lidia. El torero también. Su sangre se vierte en las plazas. Basta recordar al maestro Bienvenida, al inmortal Manolete o al malogrado Paquirri…

    Nadie duda de la crueldad de la fiesta, pero de ahí a que en las puertas de los alberos, en una soleada tarde de toros, a los aficionados se nos llame asesinos por ir a presenciar una corrida va un abismo. Eso ni es justo ni es de recibo.

    Pero aún iré más allá. Los anti taurinos (Más rebeldes y aburgesados que el resto de los mortales) han pensado que gracias a la Fiesta, ése, según ellos, horripilante y abominable espectáculo, hay muchas familias que pueden vivir. Y no me refiero precisamente a matadores consagrados que cobran cantidades exageradas. Me refiero a otras personas, muchas, que, con trabajos discretos y silenciosos, llevan un sueldo digno a su casa con el que poder vivir y, lo más cruel, poder llegar a fin de mes.

    Dejemonos de estúpideces, y seamos consecuentes con nuestras tradiciones y nuestra cultura.
    Y el que no estè contento… tiene una alternativa.

    Comentario por José Jarne — agosto 14, 2007 @ 4:00 pm | Responder

  20. pone fotos hijo de mil puta negro de mierda bastardo puto del horto

    Comentario por brian — octubre 17, 2007 @ 11:24 pm | Responder


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