César Hildebrandt Blog

noviembre 16, 2006

Lavadito con Ña Pancha

Filed under: Artículos — cesarhildebrandt @ 12:01 am

(La Primera) Lavadito con Ña Pancha

El capo Tavito estaba convencido de que era el Vladimir Nabokov de la calle de las pizzas, el Guillermo de Torre del Haití, el Harold Bloom del cómo es y el Dámaso Alonso de un Neruda de repetipuá, que eso era lo que en verdad le correspondía.

Siempre consideró que arrastrarse era una dulce obligación, que rampar era un arte marcial y que apoyar a sus amigos aun a costa de la verdad tenía un contenido casi moral.

Por lo general, sus amigos escribían cosas suaves y entretenidas, charcutería digesta para pasar el rato, y a él le daban el encargo difícil:

–Encuéntrale trascendencia –le ordenaban al capo Tavito, que de capo, en verdad, no tenía nada porque recibía órdenes hasta de los grafómanos pandilleros.
Y allí estaba Tavito con su lupa de entomólogo, es decir de autobiógrafo, encontrando la trascendencia de la vaina y la reverberancia ontológica de la cojudez.

Era tan talentoso en el arte de la invertebración que siempre encontraba algo: una medallita milagrosa, una mata con geranios que podía salvarse, una historia chueca que sólo había que enderezar para poder quedar bien y luego recibir palmaditas en el hombrito.

Y se ponía a escribir como sólo pueden hacerlo los que saben que de ellos depende una reputación, con la seriedad del arquitecto que levanta un segundo piso en un suelo blandengue. Y lo hacía de primores. Para eso sí servía Tavito: para decir que algo, que era una vulgar sopa de letras, era faisán al horno, lluvia de Beluga, ostras en el Palace junto al Reina Sofía.

–Te pasaste, compadre. No sé cómo agradecerte esta reseña –le decía un pirañita caminando al sexenio.

–No me agradezcas nada –decía Tavito, con su voz en la mayor, siempre en la mayor–. Hice lo que hacen los amigos.

Cuando alguien que no era de la mancha escribía algo, cuando un provinciano se atrevía a merodear por la Casacor de las letras, cuando una tipa que no había pasado por el taller de Thays lanzaba al triste mercado de lectores de Lima algo talentoso, peligrosamente talentoso, endiabladamente talentoso, cuando un campesino venía con su “arguedismo trasnochado” y sus rabias arcaicas, tan arcaicas como sus utopías, entonces Tavito se ponía la ropa del huachimán Pacheco, el que no aguanta ni un queco, y salía a lanzar silbatazos y tortazos para poner orden en las páginas pertinentes, restaurar la jerarquía en la república de las letras y disolver con gases lacrimógenos, es decir sus reseñas, a los sublevados.

Por ejemplo, cuando una periodista se atrevió a cuestionar como lectora las ridiculeces impresas de uno de sus amigotes –el que le dio chamba y lo hizo conocido por canje–, Tavito se puso cruel y bizantino y llamó a la ladrería para que lo acompañara: había que disolver, di-sol-ver, a niña tan atrevida.

Todos los pitbull del apañe salieron como bestias a morderla y hasta salió el venerable perro de chacra de Perú 21, a quien Mulder pretendió quitarle el nombre sin ningún derecho, para babear tras su fondillo (el fondillo de la niña) y morderlo con encías, ya que hace tiempo dejó la dentadura en un vaso del Melody, no el de Miraflores sino el de Surquillo.

Así era Tavito, que había hecho de una cierta elegancia a la hora del charleo el escudo con el que pretendía ocultar las procesiones internas que lo devoraban, la culpa que en el fondo lo mortificaba por ser tan débil, tan poquita cosa, tan ninguna cosa en un mundo donde, por lo menos, no faltaban el carácter y las peleas a puño limpio.

Porque, al final de cuentas, el pobre Tavito se había convertido en lavador de libros, Ña Pancha de medianías e insultador “ofendidísimo” en los blogs del ambiente cuando alguien se atrevía a recordarle lo que era y el triste papel que tenía en el mundillo literario de Lima City.

Tavito, por ejemplo, decidía, por sí y ante sí, quién podía ejercer la crítica literaria, qué requisitos había que reunir, cómo debía ser esa hoja de vida de respaldo. Y,claro, según los términos de la licitación planteada, sólo Tavito y los ángeles de Charlie, es decir Thays y sus diversas lenguas viperinas, podían criticar porque sólo ellos poseían el fino instinto de la calidad, el tercer ojo de Lobsang Rampa y el quinto elemento que sólo son capaces de tener aquellos que Dios tocó (lo que me reafirma en el agnosticismo).

–La señorita Maribel de Paz no está preparada para criticar libros –clamaba, doctoral, Tavito.

–Hildebrandt es un calumniador, un rastrero y un mezquino –protestaba en su blog Loro.

–Y Beto Ortiz cree que todos somos de su misma catadura –reseñaba.
Y así eran sus críticas personales, que, como las otras, estaban siempre dictadas por flujos biliares y regurgitaciones imposibles de describir.

Pero lo que no decía es qué clase de Clemente Palma era él, a quién le había ganado, cuáles eran sus “decisivas contribuciones” al pensamiento crítico ya no del mundo, ya no de América Latina, ya no de la subregión ni del Perú, sino de Chucuito, donde nació para desgracia de la limpieza y gloria de los falsarios.

Y lo que no decía es qué le parecía, en realidad, la huachafería insufrible que con tanta justicia había criticado Maribel de Paz. Así era de honesto y transparente Tavito, el crítico más temido de la comarca. Más temido por sus inferiores, es decir nadie.

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29 comentarios »

  1. Ya pues Hildebrandt, no queremos que derrames envidia por los escritores que escriben mejor que tú, como Alonso Cueto o Fernando Ampuero. Lo que queremos es el ají y la pimienta, que seas como La flor de la canela, que derrama lisuras, pero contra los políticos corruptos.

    Comentario por memorioso — noviembre 16, 2006 @ 1:53 am | Responder

  2. y sobre todo contra los periodistas arrastrados: http://www.geocities.com/tvbruta/yomearrastro.jpg

    Comentario por Julio — noviembre 16, 2006 @ 3:31 am | Responder

  3. hay que hacer la diferencia: que sean periodistas arrastrados no le quita merito a su labor creativa, en un caso así no estoy de acuerdo con Hildebrandt, no se puede atacar la obra tomando sólo en consideración a la persona. Eso no lo hace un buen crítico, lo que sientes es envidia César, porque no has podido escribir una novela respetable o un buen libro de cuentos, como Malos modales de Ampuero.

    Comentario por Bunny — noviembre 16, 2006 @ 3:50 am | Responder

  4. y por favor, no trates de hacernos partícipes de tu envidia.

    Comentario por Bunny — noviembre 16, 2006 @ 4:00 am | Responder

  5. Oye! ese libro es malísimo! Ampuerito como tantos otros mediocres le deben su “”””carrera””” a las argollas tipo la de los miroquesada. y cada que sus patrones o mesenas sufren alguna incomodidad estos mediocres que le deben de todo a sus amos, salen a morder.

    Ampuerito no era periodista de investigación? no debería estar procesado por falsificar una bitacora en otro país?

    parafraseando a ampuerito, su último libro tambien “ta pal culo!

    Comentario por Julio — noviembre 16, 2006 @ 4:01 am | Responder

  6. Buenos modales un buen libro????.Por favor, en mi opinión Ampuero es uno de los escritores mas aburridos de la actualidad chola, peleandose codo a codo con Thays. Hiperinflados por la argolla mediatica de Somos y el Comercio, se la pasan pegados a Vargas Llosa cada vez que viene para ver si le les pega si quiera una brizna del talento del dienton, quien dicho sea de paso como comentarista politico o social ya esta decepcionando (su articulo sobre la serie de TV 24 es patético), sin embargo tiene en su curriculum obras cumbres como La Guerra del Fin del Mundo,La Ciudad y los Perros o La Fiesta del Chivo, las cuales lo redimen a fin de cuentas.

    Imaginense a Ampuero escribiendo una novela como esas!!!, si con las justas llega a la veintena de paginas con sus cuentitos desabridos. O a thays con su viaje interior!!! (remedio infalible contra el insomnio)

    A proposito, quien es Tavito?

    Comentario por snakedriver — noviembre 16, 2006 @ 4:04 am | Responder

  7. Tavito es Gustavo Faveron ,su blog es http://puenteareo1.blogspot.com/.
    Acerca de los libros no siempre puede haber opiniones unánimes. Hay quienes no consideran a Borges un buen escritor, pero sí es un maestro del lenguaje. Hay opiniones divididas acerca de País de Jauja, a mí siempre me aburrió El tambor de hojalata, etc.
    Pero me parece que seguimos cometiendo el miemo error, la misma falacia, se coger a la obra por la vida del autor, con ese criterio tendríamos que derribar Wilde por la vida que tuvo, a Marinetti por su simpatía con el fascismo, a Rubén Darío por su simpatía con los dictadores, etc.
    Y ojo que no estoy diciendo que Ampuero esté a altura de los mencionados.

    Comentario por Bunny — noviembre 16, 2006 @ 4:15 am | Responder

  8. Bunny :Ni asi lo digas te creeriamos

    Comentario por Sergio — noviembre 16, 2006 @ 6:41 am | Responder

  9. Y Faveron a la altura de quien? a ver a ver en su blog:

    “Como periodista, fue editor de las revistas Somos y Visto & Bueno, del diario El Comercio”

    No digo, tienes que complacer a los que te arrojan las miajas. Que ejemplo!

    Comentario por Julio — noviembre 16, 2006 @ 6:42 am | Responder

  10. Estoy de acuerdo con lo que expresa usted en su artículo. Hay sujetos mediocres (no solo críticos de arte literario)que vegetan rodeados de las ínfulas que le otorgan sus propios convenidos cófrades y son incapaces de llevar su pensamiento fuera de los gustos de su pandilla culturosa. Me parece pertinente que se les enfrente, que se les diseccione, aunque siempre se encuentre lo mismo en su interior…un gran complejo de inferioridad. Una estrellita en la frente para el Sr.H.

    Comentario por Aitana — noviembre 16, 2006 @ 1:17 pm | Responder

  11. En uno de sus últimos posts Faverón le pide a César ideas. Pero César no está cuestionando la validez de las ideas de Faverón, sino la manera en que las lava y les saca brillo a la hora de defender a un amigo. Lo de “capo” no es arbitrario, Faverón se ha caracterizado por ahuyentar con su desdén a muchos de los que se atreven a formular una opinión literaria en los diarios, como si él fuese dueño de la verdad y del gremio. El dice que reclama rigor, lo cual puede ser plausible si es que Faverón no hubiese convertido “la crítica de la crítica” en una cruzada que alcanza su mayor intensidad cada vez que publican Ampuero o Cueto. El autoritarismo de Faverón se muestra al desnudo cuando, una vez expuestas sus ideas, grita a voz en cuello “zapatero a sus zapatos”. Mientras tanto Iván Thays, que por largo tiempo había dedicado su blog a la información cultural, despierta más frecuentemente para apoyar a Faverón en todos los conflictos en los cuales se mete. Ahora, para atacar a Hildebrandt, lo acusa de ofender una localidad peruana. El recurso no es nuevo, lo saben quienes leyeron alguna vez el blog policial Bata Japonesa (que intentaba poner leyes en el circuito de la opinión literaria). ¿Por qué Thays no dijo nada cuando Ampuero le dio a un artículo suyo el desdeñoso título de Cora Cora Melody? Curiosamente, una tímida nota de apoyo a Thays y Faverón fue publicada en el blog Luz de limbo, donde un intrigante que responde al nombre de Víctor Coral, repudiado por la dupla Faverón-Thays, parece querer salir de su aislamiento sobando a quienes tantas veces le han pateado en el culo.

    Comentario por pantita — noviembre 16, 2006 @ 1:27 pm | Responder

  12. Este es uno de los mas penosos articulos jamas salidos de la pluma de Cesar Hildebrandt. Es penoso ver el nivel de deshonestidad intelectual al que llega Hildebrandt por su enemistad con Ampuero.

    Lo mas penoso de todo es el nivel de condescendencia que expresa hacia quienes ve como meros seguidores de los titanes criollos en disputa: Gustavo Faveron, a quien niega cualquier capacidad de pensamiento propio que no sea supuestamente representar a Ampuero, o Maribel de Paz, a quien ni menciona porque a las protegidas para que mencionarlas por nombre.

    Un acto de total bajeza de Hildebrandt, tambien, es confundir intencionalmente a Faveron (a quien conoce de manera personal) con un hermano marino, con el fin de sugerir algun tipo de ilegitimidad o autoritarismo.

    En lugar de seguir la guerrita por interposita persona, lo decente (y ganancioso para los lectores) seria que le devuelva a Ampuero el ataque de “El Enano. Historia de una enemistad” con un libro propio, en vez de estas notas completamente olvidables.

    Comentario por Eduardo Gonzalez — noviembre 16, 2006 @ 4:11 pm | Responder

  13. He tratado de hallar alguna fotografía del Señor Faveron para conocerle físicamente pero en internet no las hay o no las he buscado en el sitio correcto. Si alguien me diera el lugar web donde encontrarlas le agradecería. Y hablando de fotografías, del Sr, Thays leí ha mucho “Las Fotografías de Frances Farmer”, pero nunca una crítica literaria al respecto. Desearía conocer vuestras opiniones.

    Comentario por Aitana — noviembre 16, 2006 @ 4:16 pm | Responder

  14. Bien , bien , no estoy tan enterado como ustedes de las rencillas personales del jet set literario, ni me interesa; en mis ratos libres me dedico a leer alguna cosas, pero de seguro me dedicaría a bombero quemador de libros si les seguiera la vida a los mencionados, pues hasta Vallejo tuvo sus cosas reprochables.
    Pero sí es cierto que el submundo literario es un círculo cerrado, y los “capos” defienden lo suyo con uñas y dientes.

    Comentario por Bunny — noviembre 16, 2006 @ 6:49 pm | Responder

  15. ¿ke es un libro?

    Comentario por Silvestre — noviembre 16, 2006 @ 7:53 pm | Responder

  16. Allí está Faverón, estás servida Aitana
    http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2006-11-12/ImEcLuces0613393.html

    Comentario por Bunny — noviembre 16, 2006 @ 7:54 pm | Responder

  17. ¡Que buen cherry pal tavito, no sean tan obvios! Ese comentarista N7 es el mismo que pregunta quien es la piñata a la que hitlerman golpea. Todos sabemos como se manejan las cosas y luego de leer el coro de respuestas de los otros implicados por ser amigos o enemigos del tal nombrado x el chato en otros blogs, sus propios blogs, uno cae en la cuenta de que estos son mucho peor que cualquier arrastrado, realmente que espectaculo mas bajo!!! que suciedad

    Comentario por habla pe lorito!! — noviembre 16, 2006 @ 8:39 pm | Responder

  18. Carajo!La verdad es que estuve intrigado por saber quièn es el tal Tavito (què poca cultura!); y luego, decepciòn. CH, que cada dìa se enfrenta con la hoja en blanco, nos hace comulgar con las ruedas de molino de sus antipatìas personales ( a que no?, hasta silvestre opina!); tiene que variar el hombre, no todos los dìas hay dardos para lanzar contra la bufalada.

    Comentario por Oriente Peruano — noviembre 16, 2006 @ 10:48 pm | Responder

  19. Los amigos de faveron han dicho presente, eso se ve, ya que acostubran rascarse los huevos frente al pc a diario para ver si en algun lugar dicen algo de ellos o sus idolos.

    Comentario por Stralker — noviembre 16, 2006 @ 11:03 pm | Responder

  20. por que no entran de una buena vez al Blog de los Blogs y ven las fotos no solo del tal tavito sino de toda la mafia literaria en pleno:

    http//puertoelhueco.blogspot.com

    Comentario por carlos — noviembre 17, 2006 @ 12:18 am | Responder

  21. habla pe lorito, no sé de qué coño hablas, no tengo doble participación en este blog.
    Aquí concluyo mi participación en este tema, me llega la mezquindad y la envidia, y me llegan más los que justifican su mediocridad de fracasados plumíferos con fantasías paranoicas.

    Comentario por Bunny — noviembre 17, 2006 @ 3:16 am | Responder

  22. Gracias por la información del Señor Faveron. Respecto al comentario de la persona ” habla pe lorito”, si pensó que al preguntar por el susodicho intentaba yo darle notoriedad, le digo que está equivocado. No creo que en este medio consiga lo que le es esquivo en los medios editoriales. Respecto a su rol de crítico literario(le he leído antes) creo que que no es honesto con sus estándares y criterios pues dependiendo del criticado, los cambia, varía relaja o ajusta. Hace poco mas de dos años, el señor Thays hizo escribió una crítica sobre el libro de Salinas. Aprovecho su espacio para atacarlo, le dijo, y cito textualmente, “Que se puede esperar de alguien con tan poco talento con Pedro Salinas”. Fue realmente una bajeza, porque tenga o no talento el señor Salinas, Thays argumentaba ad-hominem para hacer un juicio de una obra litararia. Así son a veces los críticos, no digo que siempre sean vicerales, sólo a veces. Sorry por la extensión.

    Comentario por Aitana — noviembre 17, 2006 @ 3:50 am | Responder

  23. Una vez más queda en evidencia la “argollaza” que existe entre los literatos chuscos limeños.

    Comentario por Omar — noviembre 17, 2006 @ 5:24 pm | Responder

  24. He leido desparpajadamente (no viene de paja), las excepcionales cualidades y condiciones que se necesita para hundir las narices, groseramente, eróticamente, en los intersticios fulgurantes de la creación literaria.
    El Sr. Favociferón, levanta con alegría (con a, no con A) su dedito virginal para señalarnos que ser crítico es asunto de gente hipersupermacrogenial y que en el Perú, solo hay espacio para dos; dos que no se lo disputan, salvo soterradamente y entre amigos y que ellos dos, son los únicos vacanes vaticanales, inapelables e infalibles.
    Silvestre como soy desde chiquito, me pregunté cuales serían entonces las cualidades requeridas para criticar a un crítico, busque información del costado de las artes marciales tais de (Tailandia) y solo encontré lo mismo, una extensa egolatría alborada de citaciones cofrades y de solaridades de extracción de glosa, rampantes, aunque un poco menos pretenciosa, defendiendo al talla herido de verdad, por lo tanto de muerte, por el tercer bonito ojo de Maribel.
    Maribel, esta chica linda que espero de todo corazón que aún sea soltera, ha sido atacada porque se aventura a pensar y a decir lo que piensa sobre la nueva novelita o el cuento largo de Ampuerito.
    Ella, Maribel, claro que tiene el derecho de juzgar públicamente lo que públicamente se publica. Es una periodista egresada de la misma Universidad a la que Apuerito asistió un trimestre en toda su vida y lo que sin duda le valió, porque sus trashumancias autodidácticas han hecho de él un escritor de moda y a la moda, sin tanta innecesaria rigurosidad académica.
    A ampuerito siempre le han gustado los críticos, me acuerdo que hacía lo imposible por llamar la atención de las vedettes de la época, como Hugo Neyra,
    en cuya oficina se introdujo subrepticiamente para dejar, clandestinamente, uno de sus libritos con dedicatoria y todo.

    Para terminar con este cómico cólico, me permito citarme a mi mismo para que le trasmita usted al Sr. Favociferónn que la calidad de un escritor está determinada, únicamente, por la calidad del lector.

    Comentario por SILVESTRE 2 — noviembre 17, 2006 @ 6:23 pm | Responder

  25. Oye “silvestre 2”, tu leguaje sesquipedal, heteróclito, abracadabrante, palingenésico, caótico, superplanetario y cosmogónico, me LLEGA A LA BANANA..!

    Comentario por Silvestre (el original, el unico, el inimitable, el inmortal) — noviembre 17, 2006 @ 6:49 pm | Responder

  26. En este pueblo llamado Lima, solo se conoce lo que el papelote nos quiere dejar saber. No se trata de envidia, estos señores nos estan haciendo creer que solo los regios escriben. Y dado, que tal como Prisa ya cuentan con toda una maquinaria multimediatica, nos meten a la putas “Putas” hasta en el programete ese de Echevarria. Pero lo mas triste de todo es lo que dice “el chato” en una anterior columna llamada “Librerias Vacias”, se esta creando una nueva generacion de ayayeros ligado a los regios, una sarta de jovenzuelos que han entendido el talento literario como el arribismo mediatico. Esto no se llama envidia, es solo que no quiero que “Tavito” siga diciendo que se lee o que Cachay decida lo que es buena musica.

    Comentario por Paul — noviembre 18, 2006 @ 6:06 pm | Responder

  27. Ya sé entonces ,porqué Thays no invita CH a su programa haber que esta leyendo…

    Comentario por Carent quia vate sacro! — noviembre 24, 2006 @ 2:13 am | Responder

  28. […] 2. ¿Está probado que César Hildebrandt le dio un varapalo a Gustavo Faverón? Sí, lo está. […]

    Pingback por Está probado, Faverón » Gran Combo Club — febrero 21, 2010 @ 4:20 am | Responder

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