César Hildebrandt Blog

octubre 5, 2006

Mentirosos del mundo, uníos

Filed under: Artículos — cesarhildebrandt @ 3:37 pm

(La Primera) Mentirosos del mundo, uníos

José María Aznar era un buen contable que hablaba con la boca chica, como hablan los contables cuando te dicen que estás en quiebra.

Un día a Aznar lo eligieron, por méritos propios, líder de lo que quedaba del Partido Popular, que era la enésima reencarnación del franquismo sofisticado por el Opus Dei, que es el jesuitismo del siglo dieciocho pero con oficinas en la calle Serrano y veranos en lo mejor de Mallorca.

La cosa iba más o menos bien, más o menos predecible, hasta que al entorno de Felipe González lo corrompió el poder y la gloria y la cosa empezó a oler a cadáver de closet desde Andalucía al País Vasco.

Cuando se descubrió que hasta el jefe de la Guardia Civil, un tal Roldán, era un ladrón de siete suelas, entonces la gente miró a Aznar como reserva moral y lo eligió primera mayoría electoral.

No lo hizo nada mal Aznar al principio. A los dos años, sin embargo, ya se creía insustituible, Franco de paisano, José Antonio en versión de bolsillo, Borbón adoptivo y hermano putativo del extraño periodista Pedro J. Ramírez, un hombre que las vio negras con un famoso video grabado por los topos de la Inteligencia española. Digamos que a Pedro J., el periodista emergente más notorio de España, ya nadie puede decirle gastrónomo desde aquella cinta.

En fin, Aznar llegó a su segundo periodo subido a su propio e imaginario trono de rey Rodrigo y fue tan sectario en su quehacer, tan poca cosa en su no pensar, tan ínfimo ante Bush (que empezó a tratarlo como al cocker español que necesitaba su mujer), que se hizo odioso hasta para los nostálgicos de Fraga Iribarne –el que había dado un paso al costado para que Aznar le sucediera–.

Su punto culminante fue en las Azores, adonde fue sin saber inglés, como siempre, para acompañar a Bush y a Blair a declararle la guerra al mundo anunciando la invasión y demolición de Irak.

Aznar no sabía inglés pero sí sabía decir “yes” con la cabeza, “sí” con la cerviz y “por supuesto” con las rodillas que el franquismo le había aceitado desde la leche materna vengadora.

Cuando La Moncloa se convirtió en el patio trasero de la Casa Blanca, Aznar llegó al desprendimiento de renunciar a todo honor porque estaba seguro de que el imperio mediático de los Berlusconi y anexos sostendría la dictadura mental de la derecha española, la misma que seguirá aplaudiendo el bombardeo con niños y mujeres de Guernica en 1937.

Pues bien, entonces llegaron los atentados del 11-M y Aznar se jugó hasta el crimen por la mentira. Mintió hasta el último minuto, hasta el último bizarro segundo de esa campaña ensangrentada por el terrorismo y enlodada por el estado mayor del Partido Popular.

Mintió como un marrano y mintió hasta la náusea y perdió como un cretino sin moral al que castigan las masas allí donde más le duele a un megalómano.

Así que el gorilón del PP, el general Mola sin charreteras, el Sanjurjo de la chulería derechista, o sea el señor sucesor fallido don Mariano Rajoy, se quedó con la peluca descompuesta y la francachela del Palace en espera hasta no se sabe cuándo.

Y ahora, este hombre que mintió sobre la montaña de cadáveres de Atocha, que le ordenó a su ministro Acebes mentir hasta donde hiciera falta para hacer creer que era de ETA y no del terrorismo de Al Qaeda la autoría de ese holocausto ferroviario, este mentiroso de fama universal viene y se junta con Lourdes Flores, la apadrina, la prohija, la bendice y casi se la lleva al segundo piso a inaugurarla.

¿Y la señora Lulú, que no sabe mucho de política española, creerá que está siendo apapachada por un líder auténtico, por un coloso del pensamiento correcto, como creen los bosquimanos conservadores de la UPC? Coloso será para la derecha del Perú, que no sé por qué importa mentirosos cuando aquí tenemos tantos aborígenes con premios internacionales.

¿O sea que esto es el socialcristianismo ahora?
¿Traer a un mentiroso con las manos manchadas de sangre para que la UPC, fábrica de Aznares, le regale a la señora Flores un ágape, es un acto político, una ceremonia vagamente académica, o una ducha española de lejía sobre la humanidad percudida del jefe de las derechas españolas?

¿O sea que la verdad y el socialcristianismo se llevan a las patadas? ¿O sea que la ética y el socialcristianismo ya no tienen que ver? ¿O sea que la UPC puede tener un honoris causa para Fujimori?

Lo mejor de la velada de Aznar fue la presencia de Genaro Delgado Parker. El primero murió moralmente en Atocha. El segundo sigue viviendo de sus muertos y heridos. Qué par. Que el Dios del Opus Dei los bendiga.

Anuncios

4 comentarios »

  1. Demoledor!!!, y muy merecidos comentarios sobre la visita del títere español Aznar, y una pena que la UPC que deje este precedente.

    Comentario por Alvar Mayor — octubre 6, 2006 @ 5:30 pm | Responder

  2. SI UNIOS EN EL PERÚ Y JODER EN EL RESTO-MUNDISTA…. ¡¡¡
    LA MORALEJA ES QUE LA CULPA NO LA TIENE EL CHANCHO, SINO EL QUE LE DA DE COMER… Y MUY DIVERTIDO EL QUE NÍSPEROS COME, BEBE CERVEZA, ESPÁRRAGOS CHUPA Y BESA A UNA VIEJA…NI COME, NI BEBE, NI CHUPA, NI BESA.

    PURA PANTALLA UPC… ES EVIDENTE

    Comentario por COR — octubre 9, 2006 @ 4:18 pm | Responder

  3. si lo mismo pienso

    Comentario por mario — octubre 9, 2006 @ 8:20 pm | Responder

  4. Con lo que no das ni una es con lo del Opus Dei. No tienes ni papa de lo que es.

    Comentario por Gemio — noviembre 29, 2006 @ 6:05 pm | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: