César Hildebrandt Blog

julio 16, 2006

Torres Caro pasa por el aro

Filed under: Artículos — cesarhildebrandt @ 8:09 pm

(La Primera) Torres Caro pasa por el aro
El señor presidente electo Alan García ha recibido protocolarmente, durante media hora, al señor Torres Caro.

Y luego ha salido junto al señor Torres Caro sonriendo y despidiendo al sujeto en cuestión con efusividad, casi con cariño.

Si fuéramos severos diríamos que el mensaje del señor García al país es, nuevamente, que en política todo vale y que la palabra sanción está otra vez borrada de su diccionario.

Si fuéramos generosos creo que diríamos lo mismo. Porque no hay atenuantes en eso de recibir a Torres Caro y tratarlo como a un personaje central de la política, junto a Lourdes Flores y al presidente de Acción Popular.

¿Quién es Torres Caro, aparte de un amanerado rottweiller del oportunismo y de una insaciable Isabel II de la traición?

Bueno, aparte de eso es un tránsfuga de vértigo, un huachafo en pan dorado, un bolerista con cicatrices de liposucción y un desertor de todas las causas que pueda abrazar, excepto la causa criolla que lo mantiene freíble y la causa del billetón con la que tiene una relación que si no es erótica se le parece.

Oirlo alabando a esas dos damitas que lo escoltaban para su martirio y sintiéndose importante por eso de la junta preparatoria, que no es otra cosa que un comité de señoras que le da la bienvenida al presidente, era como asistir al resumen de todos nuestros males: el mal gusto maricueco, la peluquería del cuento, la escuela de la señorita susana y el matatirulá de los abogados ceremoniosos.

Aparte de todo, el señor Torres Caro, que ahora se acosa a sí mismo para que todo quede en casa, es un congresista voluntariamente sin partido, un Napoleón Solo porque quiso y un puñalero por detrás al que no le tiembla, en este caso, la mano manicurada y asesina.

Y a este traidor de seis peniques lo recibe, con prensa y todo, el presidente que ha jurado cambiar y que, en efecto, parece estar haciendo esfuerzos enormes para matar al loco que todos tenemos dentro y que en su caso ( el del loco) dio un golpe de estado freudiano en mayo de 1987.

Pues bien, señor presidente electo y esperanza de miles: piense bien con quién se luce, a quién le da la mano, a quiénes la espalda y a quiénes su confianza: doscientos mil remigios, 124,000 wong (el del polvorín de Mesa Redonda) tocarán su puerta otra vez. Y el loco que todos llevamos dentro no conoce el cansancio, señor presidente. Insistirá siempre.

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5 comentarios »

  1. Ya era tiempo ke alguien recopile los comentarios tan acertados y antipoder de cesar hildebrandt, ya te agregué a mis favoritos y estaré visitándole siempre.

    saludos y mucha suerte en esta aventura virtual

    Comentario por Valery — julio 17, 2006 @ 8:00 pm | Responder

  2. Es bastante cierto

    Ahora pues, el mismo que almorzaba con Don Genaro, el individuo sin corazon que explota a tantos inocentes. Despues de todo, es politica.

    Comentario por Golpedegato — julio 17, 2006 @ 8:55 pm | Responder

  3. Quisiera que algún mago encantador me hiciera olvidar todas las campañas presidenciales que hasta hoy he vivido. Creo que aquéllos son los momentos más lúgubres de este país, donde se puede observar las posturas más obscenas de todos los que toman parte de dichas contiendas, ya sean como candidatos o simples ayayeros, quienes al son de la “libertad de expresión” y la “democracia” pretenden enmascarar el hambre del pueblo.

    Aquellos hombres no saben de vergüenzas, y se muestran tal cual son, así de sórdidos, así de putos. Y es que mostrar nuestros defectos parece tener acogida en este país sumido en su propia ignorancia. Vivimos en un tiempo en donde la gente parece amar lo malo, lo ruin, lo enfermo; dando lugar a que gente como ésta, en lugar de ocultar sus rostros, en el colmo de su hipocresía, nos muestran también sus miradas frontales, como si tuvieran el alma limpia. ¡Semejantes ladrones! ¡Semejantes Asesinos de conciencia! ¡Hipócritas!
    Aprovechen su hora, pero quede claro que no engañan a todos. Sus rostros sonrientes y discursos casi poéticos son patéticos en cuanto se contrastan con la realidad de sus acciones, carentes de toda voluntad.

    Y entonces… en esta realidad de políticos faranduleros y chabacanos el mayor negociador es ese “vencedor” que se muere por volver al palacio de la corrupción y viene contando los minutos para que llegue su tan ansiado veintiocho. Y es la realidad, justamente el terreno para que este fantoche, que se mueve al ritmo del teteo a la vez que se burla del pueblo, haga su negocio. Por eso, sean bienvenidos los arrastrados, los felipillos, los mentamadres y todos aquéllos que ensucian la política, porque allí es donde hace sus jugadas este damián de cinco esquinas.

    No resulta extraño entonces, ver a un traidor como Caro congeniar con el presidente de la concertación -concertador de hienas- que no ha cambiado y sufre de las mismas locuras de siempre, y que apuesta por mantener la realidad para seguir haciendo de las suyas, cual señor feudal que se aprovecha de la ignorancia. “Larga vida al señor feudal”

    Mientras espero al mago encantador, tendré que hacerme el loco y pensar que no ha sucedido, que esa musaraña no es el presidente, que el APRA no existe, que los traidores como Caro no son peruanos y que los medios de comunicación sólo están parodiando. Porque no entiendo señor Hildebrant como puede ser un hecho consumado que existan peruanos que tengan esperanza en un buitre como este, que no ha empezado y ya se está quejando y pide comprensión. Si hay que darle al César lo que es del César, que le puedo dar yo a este payaso, que sólo me inspira ponerle más sobrenombres que al mismo Satanás.

    Mientras la realidad siga como está, seguiré cambiando de canal, extrañando mi lunes a viernes a las once de la noche. Aprovecho la oportunidad para agradecerle señor Hildebrant, por la educación que nos ha dado a lo largo de muchas noches y espero que el mago encantador pueda traerlo nuevamente a la televisión.

    Comentario por Luis — julio 17, 2006 @ 9:23 pm | Responder

  4. Sr: Hildebrandt: Mis respetos a su artículos. Creo que una de las mentes más claras de este siglo, ha sido empujado vilmente del panorama político del país. Este golpe estratégico, pienso fue una jugada genial que obedeció a los sucios intereses de quienes ,ahora , han tenido los resultados electorales más convenientes, para ellos porsupuesto.
    Siga escribiendo César. Soy una humilde profesora de literatura y jubilada, pero su hincha de primera fila. Dora.

    Comentario por dora — julio 23, 2006 @ 5:48 am | Responder

  5. sinceramente el sr hildebrandt es periodista a carta cabal que no se casa con nadie.. …como debe de ser…. y este en le medio que este sus seguidores… estaremos con el, soy estudiante , que no tiene como compara un diario..(en el cual se emite las columnas de sr. hildebrandt.. ) pero por esto medio estoy al tanto.. de toddas sus denuncias

    Comentario por oswaldo Lopez — noviembre 2, 2006 @ 7:12 pm | Responder


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